Cuando la manta y el viento arrullan
Escucho el recuerdo, al vals del silencio,
Y pequeñas gotas afloran en mi rostro
Tan amargas, y dulces
Tan hogareñas, y extrañas
Cuando la mirada se aquieta,
Y el cuadro se congela,
Un susurro de amor
Cautiva a un alma
Que sueña, que anhela
Cuando el invierno se posa
El amanecer es impetuoso,
Y pide con clamor
No rendirse que Dios
Esta cerca…
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